
En 1998 un grupo de 8 amigos entre los que se encuentra Daniel Garcia Pita, propietario de Finca El Regajal, deseo
sos de tener un vino propio de alta calidad contratan como asesores a Peter y Jérome. Atentos a la filosofía de “terroir”, se apuesta por la plantación de un nuevo viñedo al margen de la muy conocida denominación Ribera del Duero, concretamente en Sardón de Duero muy cerca de Abadia Retuerta. Quinta Sardonia es una finca situada a 400 metros del rio Duero, a una altitud entre 700 y 800 metros, donde se encuentra el límite de cultivo. Poseen 20 ha de las que 17 son viña, el resto monte y bosques de pinos, a lo largo de las 17 ha podemos encontrar hasta 11 tipos de suelos de origen calcáreo, margas y yeso de una gran riqueza. El viñedo con exposición sur fue plantado a finales del pasado siglo. Las variedades elegidas fueron la Tinto Fino con un 85 %, seguidas de las foráneas Cabernet Sauvignon 22 %, Merlot 16 %, Syrah 5 %, Petit Verdot 2 %, Malbec 2 % y Cabernet Franc 2 %. El marco de plantación es de 2´5 por 1´2 metros conducido en espaldera.

La bodega se rige por los principios de la biodinámica, con el fin de conseguir un equilibrio entre suelo, el clima, la cepa y el entorno. Abonan con su propio compost, mantienen la cubierta vegetal en el suelo, realizan tratamientos con plantas medicinales, preservan las plantas y flores naturales, respetan el ciclo de la luna y favorecen la biodiversidad de microorganismos e insectos. La bodega, cuya construcción finalizó en 2003, se halla a la entrada de la finca. En la sala de vinificación se trabaja con depósitos de acero inoxidable de 10.000 litros, bajos y muy anchos, cubiertos casi en su totalidad con camisas refrigeradas, a parte de la sala de crianza, cuentan con una sala de barricas con el suelo radiante para un mayor control de temperatura para hacer las fermentaciónes malolácticas, técnica muy común en bodegas de nueva construcción, sin ir más lejos el pasado mes de Julio tuve ocasión de verlo en Bodegas Valdemar para su gama Inspiración. Las dos tonelerías con las que trabajan son Dargaud y Taransaud.
Jérome afincado en Valladolid desde hace algunos años es originario de Cognac, ciudad francesa perteneciente a la región de Charentes, procede de una familia de elaboradores de tan grandiosa bebida. Estudio enología en Burdeos y desborda sabiduría como un libro abierto. Antes de pasar a la vertical, nos deleito con una clase magistral de lo más instructiva, ciñéndose especialmente en viticultura, explicando la influencia de los ciclos lunares o hablando de los tipos de suelos entre otros.
En la composición de Quinta de Sardonia toma protagonismo la Tinto Fino ocupando el mayor porcentaje del coupage y ejerciendo de músculos para una Cabernet Sauvignon que haría la función de esqueleto como bien nos explicaba Jérome, el resto de variedades aportarían color y aromas, de esa manera tenemos entre un 45 % de Tinto Fino en la añada 2004, hasta un 75 % en la añada 2006, mientras que la Cabernet Sauvignon se encontraría en un 26 % más o menos en todas las añadas a excepción de la 2006 donde figura tan solo un 10 %. En lo que se refiere a la crianza, rondaría ésta entre unos 15 y 20 meses en barricas francesas nuevas y de un vino, dependiendo la añada claro está, y en cuanto a la producción no superaría las 44.000 botellas en el mejor de los casos, como ocurre en la añada 2007. Como dato curioso debo decir que vinifican en conjunto, de ahí sus coupages tan enrevesados. La bodega esta elaborando una segunda referencia llamada Q2, 100 % Tinto Fino, más asequible economicamente, se elabora a partir de la uva que no se destina al primer vino.
En la composición de Quinta de Sardonia toma protagonismo la Tinto Fino ocupando el mayor porcentaje del coupage y ejerciendo de músculos para una Cabernet Sauvignon que haría la función de esqueleto como bien nos explicaba Jérome, el resto de variedades aportarían color y aromas, de esa manera tenemos entre un 45 % de Tinto Fino en la añada 2004, hasta un 75 % en la añada 2006, mientras que la Cabernet Sauvignon se encontraría en un 26 % más o menos en todas las añadas a excepción de la 2006 donde figura tan solo un 10 %. En lo que se refiere a la crianza, rondaría ésta entre unos 15 y 20 meses en barricas francesas nuevas y de un vino, dependiendo la añada claro está, y en cuanto a la producción no superaría las 44.000 botellas en el mejor de los casos, como ocurre en la añada 2007. Como dato curioso debo decir que vinifican en conjunto, de ahí sus coupages tan enrevesados. La bodega esta elaborando una segunda referencia llamada Q2, 100 % Tinto Fino, más asequible economicamente, se elabora a partir de la uva que no se destina al primer vino.
La vertical comenzaba con la añada 2004 y finalizaba con la 2008, cinco añadas concretamente, generalizando nos encontramos con vinos de gran capa, muy cubiertos entre los colores negro picota intenso en las añadas más jóvenes 2007, 2008 y rojo cereza de nuevo intenso en el resto, resultaron ser vinos con mucho extracto e intensidad aromática, muy potentes un tanto cálidos llegando al 15 % vol de alcohol en algún caso. Todos y cada uno desplegaban gran carga frutal, sobre un fondo especiado y de hierbas de monte, sorprendió a los allí presente
s la añada 2004, elaborado cuando el viñedo contaba tan solo cuatro años de edad, Jérome nos comentaba que la Cabernet Sauvignon lo había mantenido vivo, es cierto que tenía el ribete evolucionado y en boca era corto, pero agradable. Por otra parte la añada 2005 que al final resultó ser la mejor desde mi punto de vista, ofrecía notas de entrada de sobremaduración, al cabo de unos minutos cambiaba, como digo resultó ser el más redondo y estructurado, dotado de una buena acidez, de paso muy agradable y sabroso, dejando un postgusto largo y persistente. En el caso de la añada 2006 lo más destacable quizás eran los aromas de chocolate y cacaos, torrefactos en general bastante acentuados, por otra parte un vino más que correcto pero me quedo con el anterior. Las añadas 2007 y 2008 desde mi punto de vista no estaban para ser evaluadas dadas su juventud, desplegaban algún que otro verdor, estando de esa manera tanto en nariz como en boca totalmente desequilibradas, destacando su tanicidad y una arista alcohólica en ambos casos que me imagino que con el tiempo desaparezca, por cierto debo decir que fueron añadas muy complicadas debido a las pocas precipitaciones.

Sin lugar a dudas una cata de lo más instructiva donde se hablo de temas muy interesantes y tuvimos la oportunidad de probar un gran vino. Por cierto Jérome se encarga de los trabajos de el campo en Finca El Regajal perteneciente a la D.O Vinos de Madrid.
Quinta de Sardonia S.l
Casa s/n Granja sardón - 47340 (Sardón de Duero)
Valladolid Tel: 983 032 884 / 650 498 353